Mi historia de vida

Mi historia de vida:
Nací el 3 de septiembre de 1998. Nací 3 semanas, prematuro, por eso mi condición de ceguera total.
Pesé 900 gramos, 33 centímetros.
Pero, desafortunadamente, tuve muchísimos problemas; pulmonares, cerebrales. Incluso, estuve a punto de fallecer porque estaba muy grave.
Luché un año internado en el hospital, incluso, los médicos no sabían qué iba a pasar. Pero les gané a ellos.
Fue un milagro. Y hoy, con casi 22 años en mi poder, no se a quien agradecerle. Quizá a mi fuerza. A mi valentía, a mis ganas de luchar siendo tan chico.
Estuve en un hogar, porque mi madre me abandonó. Me tuvo a los 16 años, cosa que obviamente, no justifico. Nada de lo que hizo tiene valor y sinceramente si quisiera buscarme (cosa que no hizo durante estos años y es más grande) yo no la voy a perdonar. Quizá, ustedes del otro lado digan: ay, pero no sabés. Y yo sé lo que digo y tengo el poder de definir lo que yo deseo.
Estuve esperando a que alguien viniera por mí, y eso sucedió en el año 2000.
ellos, mis viejos, estuvieron luchando, cuando se casaron, para que mi vieja pudiera tener un hijo
Pero no quedaba embarazada, pero ellos no se rindieron.
Recibieron mis viejos un llamado de un médico, amigo de mis viejos, sobre un chico que vivía en Tucumán.
Obviamente que mis viejos accedieron de inmediato; incluso, desde el primer momento ellos siempre supieron que yo era ciego, pero ellos, aún sin saber como tratarme, ellos no se cerraron a nada, y se mandaron de cabeza a hacer averiguaciones.
Y así fue, viajaron a Tucumán y me conocieron:
Yo estaba acostado en una cuna, según ellos.
Peor no hablaba, solamente me sonrreía.
Según mi familia sustituda, a quien obviamente le agradezco muchísimo por haberme cuidado, decían que sí. Como que cuando estaba con ellos era otra cosa, pero eso no hay forma de comprobarlo.
Pasó una semana y el juez les otorgó la tenencia de inmediato. Obviamente una felicidad enorme.
Según mi vieja, cuando yo llegué a mi casa, yo estaba muerto de frío, y mi viejo se había ido a hacer compras.
Pero pasaron los meses, y yo seguía sin decir una palabra, cosa que a mis viejos les preocupaba.
Durante mis primeros años, yo tomaba coca cola, y mi médico, que hoy a pesar de los años me atiende a pesar de que yo sea grande, me la prohibió.
Yo no tomaba agua.
Estuve sin dormir un año. También estaría muerto.
Ahora yo no duermo y estoy en el horno.
Gracias a ellos estoy disfrutando de muchas cosas; de la computadora, estoy disfrutando de la música, de todo.
Superé todos esos fantasmas y ahora estoy como si nada, obviamente sigo haciéndome chequeos, pero todos salieron bien.
Feliz domingo         

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Qué es un audio juego? Opinión, mis juegos favoritos (y algunos tutoriales)

¿De qué tratará mi blog?